Transparencia
Cómo trabajamos
Publicamos esto porque un sitio que habla de dinero y de salud tiene que poder explicar de dónde sale cada una de sus afirmaciones.
Qué somos
deseguros es un medio informativo independiente sobre seguros en Venezuela. Explicamos cómo funcionan las pólizas para que llegues a la conversación con un corredor o una aseguradora entendiendo lo que te van a ofrecer.
Ninguna aseguradora paga por aparecer en este sitio ni por ser recomendada, y nada de lo que publicamos depende de un acuerdo comercial. Tampoco publicamos listas de «mejores aseguradoras»: no lo haremos hasta tener una metodología de evaluación que podamos publicar y que cualquiera pueda auditar.
Nuestro proceso, paso a paso
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Partimos de la duda real, no de la palabra clave
Cada guía nace de una pregunta que la gente hace de verdad: en foros, en grupos de WhatsApp, en las oficinas de las clínicas. La palabra clave viene después, para nombrar el artículo, no para decidir su contenido.
- 2
Buscamos la fuente original, no lo que otros dicen de ella
Para afirmar que algo es obligatorio, que un plazo es de tantos días o que existe un requisito, la fuente tiene que ser la norma publicada o el organismo competente. Un blog que lo repite no sirve como fuente.
- 3
Registramos cada fuente antes de escribir
Cada artículo tiene un archivo de investigación con las preguntas que debe responder, la respuesta a cada una y la fuente exacta con su fecha de consulta. Ese archivo se guarda: es lo que permite comprobar, meses después, de dónde salió cada afirmación.
- 4
Lo que no se puede verificar se dice, no se rellena
Si un dato no aparece en ninguna fuente fiable, tenemos dos opciones y solo dos: omitirlo, o publicarlo señalando explícitamente que es incierto. Nunca lo completamos con lo que suena razonable.
- 5
Verifica alguien distinto de quien investigó
Antes de publicar, cada afirmación se contrasta de nuevo contra el archivo de investigación. Verificar tu propio trabajo no verifica nada.
- 6
Fechamos y actualizamos
Cada artículo muestra cuándo se publicó, cuándo se revisó por última vez y cuándo se consultaron sus fuentes. Las guías con montos o referencias normativas se revisan con más frecuencia que el resto.
- 7
Corregimos a la vista
Si nos equivocamos, corregimos el artículo y lo indicamos con la fecha de la revisión. No borramos ni reescribimos en silencio.
Qué consideramos una fuente
No todas las fuentes sirven para lo mismo. Estas son las que usamos y para qué vale cada una. Al pie de cada artículo verás de qué nivel es cada fuente citada.
Normas publicadas oficialmente
Leyes y providencias tal como aparecen publicadas. Es lo único que permite afirmar que algo es obligatorio o que un plazo legal es de tantos días.
El organismo que regula la actividad aseguradora
Normativa vigente, registro de empresas autorizadas y procedimientos de denuncia, tomados de su publicación oficial.
Otros organismos públicos competentes
Por ejemplo, la autoridad de transporte terrestre para lo relativo al seguro obligatorio de vehículos.
Documentos publicados por las aseguradoras
Condiciones generales y cuadros de cobertura. Sirven para describir prácticas de mercado, y se citan siempre atribuidas a la empresa concreta: nunca generalizamos a partir de una sola póliza.
Prensa solvente
Solo para contexto. Nunca la usamos para afirmar una regla, un plazo o una cifra normativa.
Cómo usamos la inteligencia artificial
Lo decimos porque este sitio se sostiene sobre la transparencia, y callarlo sería incoherente con todo lo demás que hay en esta página.
Usamos inteligencia artificial para investigar y para redactar borradores. Es una herramienta buena para encontrar fuentes, ordenar información compleja y escribir un primer texto claro.
No la usamos como fuente. Un modelo de lenguaje puede afirmar con total naturalidad algo que no es cierto, y en un tema donde un plazo mal publicado le puede costar a alguien un reclamo, eso es inaceptable. Por eso toda afirmación factual se comprueba contra el documento original antes de publicarse, y ese documento queda citado en el artículo para que puedas comprobarlo tú.
La responsabilidad editorial es humana. Quien firma un artículo responde por él: ha verificado sus afirmaciones y ha decidido qué se publica y qué se omite por no poder confirmarse.
Revisión profesional
Hoy nuestros artículos no pasan por la revisión de un corredor de seguros autorizado. Es una garantía que todavía no podemos ofrecer, y preferimos decirlo antes que dejar el hueco en silencio o insinuar una supervisión que no existe.
Mientras eso sea así, lo que ofrecemos en su lugar es algo que sí puedes comprobar por ti mismo: la lista completa de fuentes de cada artículo, con la fecha en que se consultaron. Un sello de revisión que no puedes verificar vale menos que un enlace a la norma que puedes leer.
Cuando exista revisión profesional, aparecerá con nombre y credencial en cada artículo revisado, y no antes.
Cómo nos financiamos
Hoy este sitio no genera ingresos. No vendemos publicidad a aseguradoras, no tenemos acuerdos de afiliación y no cobramos por aparecer.
Es posible que en el futuro sí los tenga. Si eso ocurre, se aplican tres reglas que no dependen de cómo se financie el sitio:
- Ninguna aseguradora podrá pagar por aparecer en un contenido ni por ser recomendada.
- Cualquier relación económica se declara de forma visible en cada artículo afectado, no en una línea escondida en el pie.
- El criterio editorial no se negocia. Si un contenido honesto perjudica un interés comercial, se publica el contenido.
Estas reglas están escritas en presente y en positivo a propósito: son compromisos que seguirán siendo verdad el día que el proyecto se monetice, para no tener que retractarnos de nada de lo que decimos hoy.
Correcciones
Si encuentras un error, escríbenos. Las correcciones se aplican sobre el artículo y se señalan con la fecha de la revisión. Si el error afecta a una afirmación importante, lo indicamos de forma explícita en el propio texto.